lunes, 9 de abril de 2012

Áspero mundo, de Ángel González

Está ya a la venta, Áspero mundo de Ángel González, el libro con el que se dio a conocer el poeta asturiano y una obra clave de la poesía del siglo anterior. Prologado por Raúl Nieto de la Torre, Áspero mundo tiene algunos de los poemas más estudiados y admirados del autor. Todo un orgullo para Ediciones Vitruvio que el número 300 de la Coleccióin Baños del Carmen tenga la firma de un poeta ya imprescidible: Ángel González.



Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento…


**


Aquí, Madrid, mil novecientos
cincuenta y cuatro: un hombre solo.

Un hombre lleno de febrero,
ávido de domingos luminosos,
caminando hacia marzo paso a paso,
hacia el marzo del viento y de los rojos
horizontes –y la reciente primavera
ya en la frontera del abril lluvioso…–.

Aquí, Madrid, entre tranvías
y reflejos, un hombre: un hombre solo.

–Más tarde vendrá mayo y luego junio,
y después julio y, al final, agosto–.

Un hombre con un año para nada
delante de un hastío para todo.



Muerte en el olvido


Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
–oscuro, torpe, malo– el que la habita…

Áspero mundo, de Ángel González. Ediciones Vitruvio. Número 300 de la Colección Baños del Carmen.