El próximo jueves, 23 de abril y día del libro, se presentará en la Asociación de la Prensa, la obra Maneras de volver, de Rafael Soler. Será presentado por José Elgarresta y Pablo Méndez. Asociación de la prensa, calle Claudio Coello, nº 98, a las 20: 00 horas.
Un poco más de ella
Inventa un ángel y cédele tu asiento
a la hora del martini y de las prisas
en esta plaza con más bancos que palomas
busca luego un nombre adecuado a tu impostura
y escáncialo con devoción sobre su pelo
evitando una caricia que rompa el sortilegio
disfruta así el instante que brinda tu osadía
y no abras el periódico ni consultes el reloj
dos hábitos tristes y fuera de lugar
ante un escote de alas blancas que te observa
con la atención de quien afila un lápiz
y cortés alza las cejas cuando al fin se descruza
con esa lentitud que sólo tienen ellas
quizá se llame Lola tiene un lunar una bufanda
y no volverás a verla nunca.
Maneras de volver, de Rafael Soler. Edicones Vitruvio. Número 187 de la Colección Baños del Carmen.
viernes, 17 de abril de 2009
Presentación de Poblar un mundo, de Eduardo Merino Merchán
El próximo martes, 22 de abril, se presentará el libro Poblar un mundo, de Eduardo Merino. La presentación correrá a cargo del profesor José Manuel Pérez-Prendes Muñoz de Arraco y será en el auditorio "Fernando Sánchez Calero" de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, a las 19: 30 horas.
Nochebuena (recuerdo de otras)
1)
La niebla espesa el aire
del invierno. La noche se recoge
en los recuerdos de nieblas pasadas,
de noches pobladas de sombras de niño
de edades antiguas.
La niebla que nos guía y que nos cubre
nos transporta al tiempo de los sueños.
a otras noches en que ella estaba
y entre tantos nos amaba
de uno en uno.
2)
Cada noche, si es buena
luces en las esquinas
de nuestra vida.
Luces en nuestra soledad
en compañía.
Dulces y tibias son las amanecidas
si te recuerdo.
Poblar un mundo, de Edaurdo Merino Merchán. Ediciones Vitruvio. Número 47 de la Colección Covarrubias.
Nochebuena (recuerdo de otras)
1)
La niebla espesa el aire
del invierno. La noche se recoge
en los recuerdos de nieblas pasadas,
de noches pobladas de sombras de niño
de edades antiguas.
La niebla que nos guía y que nos cubre
nos transporta al tiempo de los sueños.
a otras noches en que ella estaba
y entre tantos nos amaba
de uno en uno.
2)
Cada noche, si es buena
luces en las esquinas
de nuestra vida.
Luces en nuestra soledad
en compañía.
Dulces y tibias son las amanecidas
si te recuerdo.
Poblar un mundo, de Edaurdo Merino Merchán. Ediciones Vitruvio. Número 47 de la Colección Covarrubias.
Presentación de Como el agua a tu cuerpo, de Carmen Moreno
El próximo sábado, a las 22: 00 horas, se presentará en el Café Teatro Pay-Pay, Calle Silencio, nº 1, de Cádiz, el libro, Como el agua a tu cuerpo, de Carmen Moreno. La presentación del libro servirá como prólogo al concierto de KIko Gómez y Al Vila.
Principio de incertidumbre
Todo está dispuesto
en un principio dogmático y transmutable.
Todo lo cierto nos es ajeno
en cuanto a lo incierto de la fórmula exacta.
La variable personal y finita
se vuelve grafía insostenible
de aquellos días
en los que las ventanas
se alejan de los niños que viven
en el País de Peter
que sacia los minutos
de un vuelo comercial.
Tal vez porque el frío quema
los dedos que no acarician
o porque el viento teje humo
en las bocas no saciadas,
tus piernas alumbran mi salvación.
O, quién sabe,
tal vez porque amaneces hoy
empapando mi despertar,
hay una posibilidad,
principio de incertidumbre,
de que tus manos
sean las noches precisas,
la presencia eterna.
Como el agua de tu cuerpo, de Carmen Moreno. Ed. Vitruvio. Número 178 de la Colección Baños del Carmen.
Principio de incertidumbre
Todo está dispuesto
en un principio dogmático y transmutable.
Todo lo cierto nos es ajeno
en cuanto a lo incierto de la fórmula exacta.
La variable personal y finita
se vuelve grafía insostenible
de aquellos días
en los que las ventanas
se alejan de los niños que viven
en el País de Peter
que sacia los minutos
de un vuelo comercial.
Tal vez porque el frío quema
los dedos que no acarician
o porque el viento teje humo
en las bocas no saciadas,
tus piernas alumbran mi salvación.
O, quién sabe,
tal vez porque amaneces hoy
empapando mi despertar,
hay una posibilidad,
principio de incertidumbre,
de que tus manos
sean las noches precisas,
la presencia eterna.
Como el agua de tu cuerpo, de Carmen Moreno. Ed. Vitruvio. Número 178 de la Colección Baños del Carmen.
jueves, 26 de marzo de 2009
Presentación de La puerta del horizonte, de Ángeles Navarro Guzmán
El próximo martes, 31 de marzo, se presentará el libro, La puerta del horizonte, de Ángeles Navarro Guzmán. Será presentado por la poeta Ana Ares, en la librería Rafael Alberti, calle Tutor, nº 57, a las 19: 30 horas.
Nada existe
salvo este momento
ni siquiera el recuerdo del relámpago
que atraviesa la piel durante el amor
Mi tiempo se cumple
al amparo de las voces
mientras contemplo el mundo
desde ángulos infinitos
La puerta del horizonte, de Ángeles Navarro Guzmán. Ediciones Vitruvio, número 183 de la colección Baños del Carmen.
Nada existe
salvo este momento
ni siquiera el recuerdo del relámpago
que atraviesa la piel durante el amor
Mi tiempo se cumple
al amparo de las voces
mientras contemplo el mundo
desde ángulos infinitos
La puerta del horizonte, de Ángeles Navarro Guzmán. Ediciones Vitruvio, número 183 de la colección Baños del Carmen.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Presentación de Como el agua a tu cuerpo, de Carmen Moreno
El próximo lunes, 30 de marzo, se presentará en el Ateneo de Madrid, el libro, Como el agua a tu cuerpo, de Carmen Moreno. El acto será presentado por Bibiana Aído (Ministra de Igualdad) y Pablo Méndez, a las 21: 00 horas. Ateneo de Madrid, calle del Prado, nº 21.
Ya nada es lo que era
Los recreos de aquel tiempo,
las carreras por el pasillo,
los sábados de juegos de siempre,
los amigos de cromos,
la risa en el espejo y el baño,
los charcos profundos
que cobijaban el Titanic y la Atlántida,
los pequeños pasos,
los misterios de las niñas,
el mar con el que luchaba abiertamente,
las monjas castigadoras, tristes
y el bocadillo de chocolate
recortado a ras de onza,
la sabia estupidez que me llenaba la boca,
las manos extendidas hacia el Oráculo,
el sherif que pude ser,
la niña de entonces que fui,
los cines en Navidad,
las galletas de canela al peso
de camino a una playa
que se ha hecho eterna en mi piel,
el desamparo de irme alejando
de cada una de las ventanas
que se asomaban a una plazoleta
de patines y balones...
... ya nada es lo que era.
Como el agua a tu cuerpo, de Carmen Moreno. Ediciones Vitruvio, número 178 de la Colección Baños del Carmen.
Ya nada es lo que era
Los recreos de aquel tiempo,
las carreras por el pasillo,
los sábados de juegos de siempre,
los amigos de cromos,
la risa en el espejo y el baño,
los charcos profundos
que cobijaban el Titanic y la Atlántida,
los pequeños pasos,
los misterios de las niñas,
el mar con el que luchaba abiertamente,
las monjas castigadoras, tristes
y el bocadillo de chocolate
recortado a ras de onza,
la sabia estupidez que me llenaba la boca,
las manos extendidas hacia el Oráculo,
el sherif que pude ser,
la niña de entonces que fui,
los cines en Navidad,
las galletas de canela al peso
de camino a una playa
que se ha hecho eterna en mi piel,
el desamparo de irme alejando
de cada una de las ventanas
que se asomaban a una plazoleta
de patines y balones...
... ya nada es lo que era.
Como el agua a tu cuerpo, de Carmen Moreno. Ediciones Vitruvio, número 178 de la Colección Baños del Carmen.
lunes, 16 de marzo de 2009
En recuerdo de José María Pinilla
El pasado viernes 13 de Marzo falleció en Barcelona el poeta José María Pinilla. Autor entre otros del poemario, El libro de las excusas, que con sumo gusto publicamos hace ahora apenas dos años. Su final ha sido el de tantos y tantos poetas que no encuentran un camino para seguir viviendo. Era editor, articulista, y una sensacional persona. Nuestro recuerdo hacia sus familiares y como tantas veces, el consuelo de tener su poesía ya para siempre.
Sobre cómo habiendo once finalistas, gana el concurso un doceavo
Se equivocaron. No son tres los
colores primarios,
ni el acertijo tiene soluciones comprensibles.
El ansia vuela en compañías de low cost,
con tarifa reducida,
y el dolor no encuentra más cuneta que el presagio.
Desde el comienzo, nos vendieron
por versión original, con denominación de origen,
un mero ajuste de cuentas;
justo hasta la derivada del deseo,
como un exponencial mal concebido
que aproximara el ADN de la sonrisa
hasta la emulación constante del equilibrio inevitable
que comporta cada tregua, cada magulladura
con el color inextinguible del fracaso.
A pesar de los puestos de vigilancia,
no hay coeficiente de Pearson capaz de calcular
la capacidad de aire de cada burbuja,
de cada nueva trampa, de cada nuevo fraude,
como un equipaje de mano con sobrepeso,
como si de once finalistas ganara el doceavo.
Las cosas se mantuvieron de este modo
durante algún tiempo,
como si encontrar el punto lógico de interrupción
fuera cerrarle la puerta al progreso,
o la propia idiosincrasia de las nubes
se ocupara de reestructurar viejos enigmas,
nuevas formas, cada vez menos convincentes,
hacia los sucesivos controles sin efecto.
Hubiera sido preferible tener la prudencia necesaria
para ir salvando inquietudes, periodos incandescentes,
en ese péndulo que oscila alternativamente
entre gozo y dolor, entre penuria
y la indiferencia más arbitraria de nuestro propio ecosistema.
Parecía, por un momento,
que habíamos alcanzado el grado perfecto de locura.
Y no es que el retorno fuera impensable,
ni que el silencio se convirtiera en pesadilla,
tras cada nueva discusión.
Siempre hay algo que no necesita ser cuestionado,
que sobrevive por sí mismo.
Siempre hay jurados soberanos
que confunden el cero con su vientre
y nos humillan.
El libro de las excusas, de José María Pinilla. Ediciones Vitruvio. XII Premio Internacional de Poesía Luys Santamarina-Ciudad de Cieza, 2007
Sobre cómo habiendo once finalistas, gana el concurso un doceavo
Se equivocaron. No son tres los
colores primarios,
ni el acertijo tiene soluciones comprensibles.
El ansia vuela en compañías de low cost,
con tarifa reducida,
y el dolor no encuentra más cuneta que el presagio.
Desde el comienzo, nos vendieron
por versión original, con denominación de origen,
un mero ajuste de cuentas;
justo hasta la derivada del deseo,
como un exponencial mal concebido
que aproximara el ADN de la sonrisa
hasta la emulación constante del equilibrio inevitable
que comporta cada tregua, cada magulladura
con el color inextinguible del fracaso.
A pesar de los puestos de vigilancia,
no hay coeficiente de Pearson capaz de calcular
la capacidad de aire de cada burbuja,
de cada nueva trampa, de cada nuevo fraude,
como un equipaje de mano con sobrepeso,
como si de once finalistas ganara el doceavo.
Las cosas se mantuvieron de este modo
durante algún tiempo,
como si encontrar el punto lógico de interrupción
fuera cerrarle la puerta al progreso,
o la propia idiosincrasia de las nubes
se ocupara de reestructurar viejos enigmas,
nuevas formas, cada vez menos convincentes,
hacia los sucesivos controles sin efecto.
Hubiera sido preferible tener la prudencia necesaria
para ir salvando inquietudes, periodos incandescentes,
en ese péndulo que oscila alternativamente
entre gozo y dolor, entre penuria
y la indiferencia más arbitraria de nuestro propio ecosistema.
Parecía, por un momento,
que habíamos alcanzado el grado perfecto de locura.
Y no es que el retorno fuera impensable,
ni que el silencio se convirtiera en pesadilla,
tras cada nueva discusión.
Siempre hay algo que no necesita ser cuestionado,
que sobrevive por sí mismo.
Siempre hay jurados soberanos
que confunden el cero con su vientre
y nos humillan.
El libro de las excusas, de José María Pinilla. Ediciones Vitruvio. XII Premio Internacional de Poesía Luys Santamarina-Ciudad de Cieza, 2007
viernes, 13 de marzo de 2009
Presentación de La exactitud del instante, de Alejandro Fernández-Osorio
El próximo lunes, 16 de marzo, se presentará en el Club de Prensa de la Nueva Esapaña, el libro, La exactitud del instante, de Alejandro Fernández-Osorio, que será presentado por Pelayo Fueyo. El Club de la Prensa está situado en la calle Calvo Sotelo, número 7, junto al parque San Francisco, en Oviedo y será a las 19: 00 horas.
En una atestada cafetería
canturrea la máquina de café
y dan las cuatro en el reloj de cuerda.
Una muchacha morena y frágil
como un olor a grano molido
posa su merengue mirada en mi taza
donde un cortado se viste
de mestizo café con leche.
Su sonrisa, un saquito de azúcar.
Su gesto, una cabriola de cucharilla.
Sobra decir que lo siguiente
fue un dulce sabor a café en los paladares.
La exactitd del instante, de Alejandro Fernández-Osorio. Ediciones Vitruvio. Número 169 de la Colección Baños del Carmen.
En una atestada cafetería
canturrea la máquina de café
y dan las cuatro en el reloj de cuerda.
Una muchacha morena y frágil
como un olor a grano molido
posa su merengue mirada en mi taza
donde un cortado se viste
de mestizo café con leche.
Su sonrisa, un saquito de azúcar.
Su gesto, una cabriola de cucharilla.
Sobra decir que lo siguiente
fue un dulce sabor a café en los paladares.
La exactitd del instante, de Alejandro Fernández-Osorio. Ediciones Vitruvio. Número 169 de la Colección Baños del Carmen.
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