lunes, 15 de junio de 2026

Presentación de Huérfano buscando el mar, de Pablo Méndez

El próximo viernes 18 de junio presentaremos Huérfano buscando el mar, de Pablo Méndez, que será presentado por José María Muñoz Quirós, será en el Episcopio de Ávila, Plaza de la Catedral, s/n, a las 20: 00 horas.

  

Balada de mis viejos coches 

 

 

 

recuerdo los coches de mi infancia, 

el primero, un Chrysler 150 blanco  

de capota negra, enorme, veloz  

y con, oh novedad, aire acondicionado,  

mi padre lo vendió porque 

unos llamaron capitalista a mi madre, 

su conductora, en un atasco,  

y se asustó, 

 

para contrarrestar compró un Simca 1200 

que parecía un carro de batalla, 

un tanque de color naranja 

que no nos dejaba oír la radio 

y se le hacían agujeros en el chasis, 

mi hermano y yo lo llenábamos 

de pegatinas, pero se le caían al llover, 

 

luego el Renault 11, azul y con una palabra 

maravillosa en las ventanas: electromagnético, 

pero malo como un dolor, como una herida, 

estaba más tiempo en el garaje del taller 

que en el de casa y se paraba en mitad 

de la calle, como un burro enrabietado 

y rebelde, 

 

ese lo heredó mi hermano y a él, 

no se le rompió nunca. Entonces 

compraron el Mercedes blanco 

190-e 2.3 16 V, y mi madre, 

que llevaba casi cuarenta 

años conduciendo, empezó 

a disfrutar de conducir, 

parecían hechos 

el uno para el otro, 

los dos con esa cadencia, 

esa forma de hacerlo todo alegre, 

todo como una música 

 

no sé cuál de los médicos  

le dijo que en verano 

y con la quimio, era mejor 

no conducir, yo le dije,  

¿pero quieres coger el coche? 

y nos fuimos a la Cuesta 

de las perdices, a cruzar 

volando la carretera de La Coruña 

y deshacer nuestra angustia 

en un grito terapéutico 

de amor y velocidad, 

 

años después, cuando veía 

el mismo coche en un semáforo, 

aún pensaba que era ella 

volviendo de un desfile, 

llegando tarde a cualquier sitio, 

 

estuvo tres años en el garaje 

solo, parecía un mastín blanco 

en la puerta de casa 

ya sin amo y sin collar, 

 

pero Silvia sacó el carné 

y lo arrancamos del garaje 

como cuando alcen  

del océano el viejo Titanic 

doce años nos duró nada menos 

y desde sus ventanillas 

mi hijo mayor vio el mar, 

 

ahora ya sabéis en que coche 

quiero ir cuando me muera, 

 

conduciendo mi madre 

si es posible,  

oyendo música, mirando 

por la ventanilla alguna 

de las mil cosas que tanto amé. 

  

Huérfano buscando el mar, de Pablo Méndez. Ediciones Vitruvio. Colección Los Libros del 30.



 

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