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miércoles, 17 de mayo de 2023

Presentación de La ciudad y el ruido, de Manuel Lacarta

El próximo miércoles 24 de mayo presentaremos el libro, La ciudad y el ruido, de Manuel Lacarta que será presentado por Ignacio Mª Muñoz y Pablo Méndez, será en la galería de arte, Orfila, calle de Orfila, nº 3 a las 19: 30 horas.

 

  

 SOBRE LAS ALAS DE UN ÁNGEL caen briznas de ceniza, el hollín de una chimenea encendida. Como si nevara.
 Sobre los labios rojos asoma una lluvia de rocío, la saliva que sabe a tierra húmeda y a musgo. El acabose de la noche que precipita un amanecer con niebla en invierno.
 Sobre las manos de un ciego que gesticula se mueve un haz de luz a sus ojos invisible. Esta raya de sol jugueteando a oscuras como la línea de un puntero láser.

   

La ciudad y el ruido, de Manuel Lacarta. Ediciones Vitruvio, número 959 de la colección Baños del Carmen.



miércoles, 7 de noviembre de 2012

Otoño en el jardín de Pancho Villa de Manuel Lacarta, Premio de la Crítica de Madrid

Otoño en el jardín de Pancho Villa, de Manuel Lacarta ha sido premio de la Crítica de Madrid 2011, una gran noticia que confirma una gran obra. La poesía completa de Manuel Lacarta y su libro inédito es una de los libros de poesía más emocionantes e intensos que podemos leer en la actualidad.


XX



Hay un gato muerto en el bordillo
junto a la acera ha sido atropellado
por un coche a primera hora de la tarde
el conductor no supo del suceso
no se percató del incidente
ésta es una calle sin semáforos
señales de stop pasos de cebra
no se piensa que los animales
vayan a cruzar por medio vayan
a enredar sus patas en el salpicadero
de un turismo aparcando en línea
con los otros coches hay un gato
muerto junto a la acera y el escobón
de un empleado de la limpieza
lo mueve de sitio lo empuja
hasta el recogedor de la basura
y lo deposita ahora en el saco
del carro con un montón de hojas
secas tetrabricks de cartón vacíos
mondas de patata cáscaras de pipas
el palito de un chupachús de naranja
que chupeteaba una niña de colegio

Fue en el cruce entre dos calles ahí
donde suelen sentarse las parejas
en un banco que da la espalda a esa
tienda de juguetes ahí frente al kiosco
de periódicos y revistas a dos metros
escasos de las escaleras que bajan
a la estación de Metro y nadie hizo nada
al ver un gato muerto en el bordillo
de la calzada cada cual siguió a lo suyo
solamente un niño pequeño con su madre
de la mano volvió un instante la cabeza
se quedó mirando el bulto de un animal
sucio de sangre que le mira inmóvil

¿Será la muerte Bambi como la muerte
de ese gato los ojos fríos de ese gato
dejarse ir perezosamente no hacer nada
luego de cruzar sin ver la calle notar
algo golpeándonos un dolor inmenso
que poco a poco desaparece ya no duele?

¿Será la muerte Bambi ver con la mirada
de ese gato muerto ver la vida tan de lejos
que resulte extraña mirar cómo caminan
otros pasan cerca y nos rozan los rozamos?

 Otoño en el jardín de Pancho Villa, de Manuel Lacarta. Ediciones Vitruvio, Premio de la Crítica de Madrid, 2011.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Presentación de Del color de la tierra y del cielo de Francisco de Paula León

El próximo viernes 21 de septiembre presentaremos la novela Del color de la tierra y del cielo, del escritor mexicano Francisco de Paula, una historia llena de vida, emoción y filosofía, que nos permite conocer a uno de los escritores mejicanos más interesantes. El acto será presentado por Manuel Lacarta y se realizara en el mítico Rincón de don Antonio, del Café Comercial (Glorieta de Bilbao, nº 7) a las 19: 30 horas. Contar con la presencia de Francisco de Paula en nuestro país es todo un acontecimiento.

martes, 22 de noviembre de 2011

Presentación de Escritos de la zona oscura de José Elgarresta

El próximo viernes 25 de noviembre presentaremos Escritos de la zona oscura, de José Elgarresta que será presnetado por Manuel Lacarta en el mítico Rincón de don Antonio del Café Comercial, Glorieta de San Bernardo, nº 7, a las 19: 30 horas.



Un hombre feliz



Un amigo mío
era el más listo de la pandilla
en cuestiones de dinero.
No hacía planteamientos sofisticados.
Simplemente, su sentido común
le permitía prever los acontecimientos
tal como en realidad sucedían
e interpretarlos correctamente.
Con este sencillo procedimiento
amasó una buena fortuna
y ayudó a que otros lo hicieran,
pues la amistad era una de sus grandes debilidades.
Sin embargo, era austero,
decía que le gustaba el dinero en abstracto,
pero sus gustos eran económicos.
Sentía curiosidad por todo,
también por la cultura,
pero no deseaba profundizar
más allá de ciertos límites,
pues, según comentó en cierta ocasión,
“la muerte es una tragedia tan grande
que, si pensamos en ello,
la vida se convierte en algo inaceptable”.
Creo que concebía la existencia
como un viaje que uno debía realizar
rodeado de buenos amigos,
por ello, cuando observaba
que los viejos se quedaban solos
y perdían sus puntos de referencia,
no hacía el menor comentario,
pero su silencio era el discurso más elocuente.
También consideraba
que todo era un juego
y uno debía participar en él
de la mejor manera posible.
¿Por qué había que hacerlo?
era otro tema prohibido.
En resumen: organizó su vida de forma tan perfecta
que era la envidia de cuantos lo rodeaban
y tal vez fue así feliz,
pero cuando se lo pregunté
respondió que naturalmente
esa era otra pregunta sin respuesta.



Mi corazón es la noche



Hoy, en esta noche palpitante,
mi corazón está triste.
¡Pero mi corazón siempre está triste!
Le gusta emborracharse con el vino
que nunca más tocará mis labios
y demorarse en los rostros
que nunca más lo acogerán en sus pupilas.
Mi corazón ama las estaciones vacías,
las estrellas muertas, los planetas abandonados,
los lugares donde el tiempo se convierte en cazador inmóvil
al acecho de la eternidad.
Hoy, en esta noche como todas las noches
y sin embargo tan hermosa,
mi corazón tiende una trampa al olvido
para que mi amigo no se vaya sin mí.



Escritos de la zona oscura, de José Elgarresta. Colección PLaza Mayor.

lunes, 9 de mayo de 2011

Presentación de El pájaro diamante, de Rocío Álvarez Albizuri

El próximo viernes, 13 de mayo, se presentará el libro, El pájaro diamante, de Rocío Álvarez Albizuri, será presentado por Manuel Lacarta, a las 19: 30 horas en La Casa del Libro, de la calle Hermosilla, nº 21.



Yo seré


Yo seré cazador
o seré tranvía.

Comeré de noche en mi cruzada
y caminaré contigo por las aguas.

Quiero madre, tenerme en pie en la distancia,
ser velero imbatible en el horizonte
ser brazos y racimo del pájaro en canción.



Somos una amanecer atardeciendo


Lo que tenemos,

que es muy poco,

huele

a

siembra

quemada.


Somos un amanecer atardeciendo.




El pájaro diamante, de Rocío Álvarez Albizuri. Ed. Vitruvio. Número 257 de la Colección Baños del Carmen.

lunes, 7 de marzo de 2011

Presentación de Otoño en el jardín de Pancho Villa, de Manuel Lacarta

El próximo jueves, 10 de marzo, presentaremos Otoño en el jardín de Pancho Villa, la poesía completa de Manuel Lacarta. El acto será presentado por Luis Alberto de Cuenca, a las 19; 30 horas en la Librería Fuentetaja, calle San Bernardo, nº 35.
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La tristeza es gris en las salas de cine
las tumbonas en la cubierta de proa
de los barcos y las cabinas con ducha
de los balnearios la tristeza es gris
en los remontes de las pistas de nieve
y los salones donde celebramos
los aniversarios de una boda a veces
cuando vamos por la calle caminando
olemos la tristeza de los edificios
vacíos y nos llega la humedad cancerosa
de las paredes de las casas en ruinas
la tristeza es el aviso de un alma
a punto de romperse deshacerse
en polvo yesos cascote de ladrillos

La tristeza es gris en las salas de cine
durante los diez minutos eternos de espera
hasta que las luces de la sala se apagan
la oscuridad nos deja desconcertados
como un fundido en negro cinematográfico
y los primeros anuncios en la pantalla
nos advierten que desconectemos
el teléfono móvil y que está prohibido
grabar la película con videocámara

La tristeza es gris como la ropa al peso
de los hipermercados de la moda
el faro de costa sin la luz del faro
una calesa de caballos sin campanillas
y no estoy hablando de los cielos
oscuros grises de la ciudad de Soria
las mellas en los dientes de una boca
que sonríe enseñando las caries
sino del hondo dolor que nos conmueve
y del llanto sin lágrimas en una mejilla
suave como la porcelana pero rota
por la cicatriz de un cuchillo

A veces cuando vamos por la calle
caminando la tristeza se percibe
en los gestos de la gente que pasa
por la calle caminando a nuestro lado
en los charcos sucios de la lluvia
el ¡chaf! gutural repentino del agua
cuando nos salpica los pantalones
algún coche demasiado rápido
o juega un niño a meterse sin aviso
con sus botas entre la multitud
que se mueve despacio sujetando
los paraguas de las ráfagas de viento

La tristeza es gris en las salas de cine
las carreras del hipódromo las piscinas
de techo cubierto acristalado
desde donde se ve correr las nubes
los miradores de la playa con vista
al mar encrespado a comienzos
de los días más cortos del otoño
a veces sí es tan triste la tristeza
tan dolorosa e ingenuamente triste
esa tristeza que cerramos los ojos
nos cuesta respirar en medio justo
del océano que nos trae piezas
de motores diésel rotos y chapas
metálicas perforadas del casco
sumergido de un trasatlántico
moderno naufragado en un naufragio.
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Otoño en el jardín de Pancho Villa (1977-2010), de Manuel Lacarta. Ed. Vitruvio. Número 250 de la Colección Baños del Carmen.

martes, 22 de febrero de 2011

Antonio Daganzo y Manuel Lacarta, finalistas del Premio de la Asociación de Editores de poesía

Los poetas, Antonio Daganzo, por Mientras viva el doliente, y Manuel Lacarta, por El tipo del espejo, son finalistas del Premio de la Asociación de Editores de Poesía. El fallo se hará el próximo viernes 25 de febrero, haciéndose público en la página web de la Asociación.
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Correr, saltar, tomar la iniciativa,
nadar bajo la espuma arracimada
contraria la corriente, azul la espada
del pez que susurraba la inventiva.

Gritar, bramar, sentir la frente viva
y el cuello como náyade abultada
de grumo y borbotones, de cerrada
pasión a fuente plena, miel cautiva.

Hacerse la ilusión del poderoso,
que juzga ilimitada la victoria
tan sólo en la conquista del aliento.

Vivir así, cual duende revoltoso
brincando por encima de la escoria:
después ajustará cuentas el viento.
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Antonio Daganzo, de Mientras viva el doliente. Ediciones VItruvio. Número 219 de la Colección Baños del Carmen.
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Nada hay tan triste como la alegría
De la infancia, las meriendas en el campo
De los niños con adultos, los caramelos
Envenenados con lágrimas. Nada suena
Tan falso como los besos falsos
Que se dan a veces en las mejillas
Dos señoras enlutadas, los abrazos
De algún compañero de instituto
Con el que ya nunca coincides,
Las palabras susurradas al oído
Cuando sólo quien las oye nos escucha.
Nada hay tan triste como la tristeza
Que antecede al llanto de las despedidas,
Los trenes que se marchan, los adioses
Que cuelgan retenidos en la cuerda
De secar al sol la colada de la ropa.
Como enseñar las manos vacías
A alguien que te exige dejes ver
Las palmas de las manos, descubras
El rostro, le muestres cuanto llevas
Contigo; cantar el himno que no quieres
En el patio del colegio puesto en fila
Con la mano sobre el hombro
Del chaval en chándal que te precede
En orden decreciente de estatura.
Nada hay tan triste como estar triste
Sin saber qué nos sucede, por qué
Sentimos tanta pena, una añoranza
Tan grande que nos parte el alma,
Nos ahoga en más tristeza. Nada
Como las imágenes de un semejante
Disparando a otro semejante, las fotos
En blanco y negro de las guerras
Que ya no nos conmueven, la risa
De un refugiado envuelto en una manta.
Nada hay como la nada sujeta con fuerza
Entre los dedos cuando no se tiene nada,
Mostrar las tripas de un muñeco roto,
Asomar el cuerpo por una ventana
Antes de salir a caminar sin rumbo,
Guarecerse bajo un puente que exhibe
Por uno de sus ojos el rostro de la luna.
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Manuel Lacarta, de El tipo del espejo. Ed. Vitruvio. Número 219 de la Colección Baños del Carmen.

lunes, 14 de junio de 2010

Presentación de El tipo del espejo, de Manuel Lacarta

El próximo jueves 17 de junio se presentará el libro, El tipo de espejo, de Manuel Lacarta en La Casa del Libro de la calle Hermosilla, nº 21. El acto será presentado por Jesús Ayet a las 19: 30 horas.


V


Si cierras los ojos, el laberinto
De la existencia te absorbe, no puedes
Ver a nadie al otro lado del cristal
Del espejo donde ya no te reflejas.
Si cierras los ojos, la vida te lleva
A ciegas de la mano por calles
Sin árboles, plazoletas sin bancos,
Lugares que no están dentro
De tu corazón, sino afuera,
Siempre unos pasos por delante
De las posibilidades de tus pies
Para alcanzarlos, llegar a ellos;
O de tus manos extendidas
Para tocar en rededor
Cristal, mármoles, sedas; acaso
Simplemente la carne tibia
De otro ser humano como tú
Rozándose contigo. Si otro
Ser humano como tú camina
En dirección a ti, y oyes
El ligero ruido de sus pisadas,
Y te saluda diciendo tu nombre,
¿Qué harás sino ir hacia él,
Abrirle también tú los brazos?
Si cierras los ojos, nadie parece
Estar contigo, nada vivir
Donde tú vives: sólo una extraña
Oscuridad en torno tuyo. Entonces,
Descubres las cosas tocando
En sus aristas con la yema
De los dedos o rozando apenas
Los poros a donde asoma
Una gota de vapor minúscula,
Y la vida se vuelve de repente
Algo táctil y frágil, tan quebradiza
Como las alas de una mariposa
Atrapada por una ráfaga de viento.

El tipo del espejo, de Manuel Lacarta. Ediciones Vitruvio, número 219 de la Colección Baños del Carmen.